¿Qué hace la Mercadotecnia? Dicen que la Mercadotecnia es “El arte de vender”, sin embargo no por eso se traduce a ventas. ¿A qué se refiere entonces con “el arte de vender”?
El trabajo de mercadotecnia es precisamente el MERCADO. Todo gira alrededor del cliente: lo que quiere, lo que busca, lo que le gusta, lo que percibe. Puede empezar con 2 bases: con una necesidad o con un producto.
A veces ya se tiene el producto, entonces lo que hay que hacer es colocarlo. Buscar el público meta: los que te van a comprar y los que podrían comprarte. Después de eso, hay que averiguar cómo se llegará a ése público. Luego, hay que mantener a ése público interesado.
Por ejemplo: una nueva marca de artículos de arte. ¿Quiénes me comprarán? Los estudiantes de diseño gráfico y los artistas, a ellos voy orientada. ¿Quiénes podrían comprarme? Los estudiantes en general y personas a las que les gusta o se les ofrece de pronto hacer ilustraciones, etc.
¿Es mi producto algo lujoso? ¿Es muy especializado? ¿Es sencillo, barato? ¿Qué espera el cliente de éste producto? ¿Cada cuando necesitará comprarlo? ¿Qué gama de productos puedo ofrecer para satisfacer ésta rama comercial?
Otras veces se busca una necesidad. ¿Qué público tengo? ¿Qué necesitan? ¿Qué se les antoja?
Por ejemplo: analizando una pequeña comunidad, una colonia popular. Tal vez la gente no tiene suficiente dinero para comprar y mantener una computadora. Pero necesitan ese nexo con la tecnología; sea por escuela, entretenimiento, trabajo o mantener comunicación. Entonces ahí tenemos la respuesta: un ciber-café.
¿Cuánta gente vive en mi comunidad? ¿Cuántos de ellos carecen de computadora? ¿Cuántos de ellos necesitarán más el uso de computadora? Así puedo saber cuántos ordenadores necesito. ¿Qué tipo de programas necesitarán? ¿Básicos, avanzados? ¿Es necesario bloquear ciertas páginas de internet? ¿A qué horas necesitan más las computadoras? ¿Qué otros servicios puedo ofrecer? ¿Impresión, scanner, quema de CD’s y DVD’s? ¿Cuánto pueden pagar? ¿Qué tipo de instalaciones necesito? ¿La gente vive muy cerca, necesitaré poner un baño? ¿Cuántos negocios de ciber-café hay cerca?
Para tener éxito, hay que estar enfocado al mercado. Debemos entender que, a veces, hay que romper un poco las reglas y los valores sociales para poder mantenernos; para proteger un estándar.
Hay lugares en los que se debe ser amables y nunca hacer discriminaciones, lo cual vendría siendo lo ideal. Sin embargo, hay otros lugares en los cuales no se puede aceptar a cierta clientela… por más feo e incorrecto que suene.
A la Nissan no le importará que vaya alguien de clase media-baja o alguien de clase alta, siempre y cuando puedan pagar el automóvil. Pero en Aston-Martin sólo atenderán a quien tenga 2 millones de pesos (mínimo) para comprarse un auto; si les ven entrar con facha de clase media, los correrán del lugar muy elegantemente.
¿Por qué? No se trata de simple elitismo del dueño de la agencia, sino de los clientes. Debemos entender que, mientras el pobre puede voltear para arriba cuando sea, el rico no gusta de voltear para abajo. Así que, en el momento que vea a un “miembro de la prole” entrar a una agencia de Aston Martin y que lo atiendan excelentemente, éste se sentirá ofendido… como si lo estuviesen poniendo al nivel de una persona de recursos económicos limitados. No es lo correcto, pero así es la gente… y es a la gente a la que le vendemos.
Sí. La mercadotecnia no es otra cosa que psicología. Se trata de analizar a las personas para mantener a todos felices, no tanto de lavar cerebros.
A veces puede ser algo muy bonito, a veces puede ser algo muy feo. ¿Pero saben qué? ¡Funciona! Las empresas podrán sobrevivir sin departamento de mercadotecnia, pero JAMÁS podrán sobrevivir sin la mercadotecnia en sí.
Todos los días estamos expuestos a cientos de miles de millones de estrategias de mercadotecnia. Desde la ropa que traemos, el celular, la cartera, el llavero, el maquillaje, el auto, la música que escuchamos, el refresco que nos compramos. Todo, absolutamente todo, está ligado muy directamente a la mercadotecnia. Pero el truco es precisamente que no nos demos cuenta.
Porque hasta cuando dices: “eso es pura mercadotecnia, mejor me compro esto otro…”, ten por seguro que un mercadólogo ya lo tenía planeado ;)
