3 de noviembre de 2011

el bloggero

De vez en cuando recibo correos donde avisan que me llegan nuevas firmas a posts viejos de éste muerto blog. Me recuerda con tristeza que no siento la misma emoción por escribir que antes.

Sigo siendo la misma persona amargada y analítica que casi siempre tiene una opinión para todo, sin embargo he perdido el coraje que me embargaba.
Y va, sigo siendo la misma conductora biliosa que desquita el coraje al volante con la ineptitud de los regiomontanos; aún me molesta que vayan a 40 km/h en el carril izquierdo, que no usen las direccionales o las intermitentes, que frenen en seco y se estacionen como zanahoria (supongo que las zanahorias tampoco se saben estacionar).

Pero es como si nada de eso me empujara a la computadora. Estoy ahora más enfocada en otras cosas más importanes, menos frustrada en ciertos aspectos y más en otros tantos... es como si de pronto mi amargura y frustración hubiera cambiado de una habitación a otra.

Tal vez sea que he perdido interés en muchas cosas; dejé de comprar muchas revistas, de entrar a ciertas páginas que me encantan, de ver algunos canales de televisión. Es como si de pronto me hubiera vuelto algo monótona, pero sin perder la escencial parte que forma el YO.
Será que mi odiosa flojera ha atacado al lado quejumbroso también...


¿Yo qué sé?


A veces veo blogs tan interesantes, pero recuerdo que no me interesa lo que piensen/digan los demás.



Estoy tan encerrada en mi misma, en un cascarón de egolatría, que ha dejado de preocuparme si me ven o no.


Soy mi más grande fan y fiel espectadora. Y, a pesar de casi 25 años, me sigo sorprendiendo.

20 de junio de 2011

[Juegos]


Creo que no he logrado cansarme de escuchar el disco de Juegos del Señorón Ernesto Acher.



...




Regresando a ver viejos videos de Les Luthiers (mis favoritos), aquellos en los que Ernesto Acher era parte del equipo, me di cuenta de cómo han cambiado. No sé si es mi imaginación, probablemente me estoy equivocando, pero pareciera que el Sr. Acher era el que tenía menos respuesta del público y puedo entender por qué. Como si sus chistes no causaran tanta gracia, y es que siento que el público no sabía apreciar su estilo (cosa que no aplica ahora). Sin embargo, no puedo negar que tengo una atracción hacia su personaje en Les Luthiers muy difícil de explicar. Hay algo en su voz, su forma de actuar, ese extraño carisma y su notable pasión por la música... un ángel muy curioso, un sentido del humor algo extraño... es algo, es algo, es algo!!! Y no digo que sea mi Luthier favorito, porque realmente no tengo uno sólo, sin embargo me resulta delicioso verlo y escucharlo.

Recientemente entré por curiosidad a su webiste, buscando su historia en tal agrupación y en La Banda Elástica. Fue ahí donde me enteré de su fabuloso tributo a Gershwin (a quien admiro muchísimo) y del disco de "Juegos". Tras conseguirlos, gracias a mi novio, me animé a ver su página de contacto y mi sorpresa aumentó al ver que es una cuenta de gmail.


... tuve que mandar un correo.



Honestamente no esperaba respuesta alguna, así que simplemente escribí esperando que él lo leyera. Así me quitaba una espinita y, con algo de suerte, le haría saber que tiene en México una fan que le recuerda con mucho cariño.


... En menos de 24 horas recibí su respuesta:



"Nancy,
Muchas gracias por tus líneas y tus elogios.
Espero poder seguir siendo merecedor y también poder estar pronto, una vez más, por tus tierras.
Saludito,
Ernesto"



Casi brinco!!!! ¿Cómo pude emocionarme con una respuesta tan sencilla? No sé, pero hace más de un mes de ello y no lo puedo superar. La distancia de Sudamérica a Norteamérica es de sólo un e-mail.
Y puedo jurar que fue él quien me contesto, dada la naturaleza tan personal de un correo en éste dominio.



Verlo perderse en la música de piano mientras interpretan a "Kathy... la reina del Saloon", y luego emocionarse con la historia de vaqueros....


... el desafortunado final al usar los platillos en el Beso de Ariadna...



... su inexplicable desaparición en el sketch de "El Zar y un Puñado de Aristócratas Rusos Huyen de la Persecució de los Revolucionarios en un Precario Trineo, Desafiando el Viento, la Nieve y el Acecho de los Lobos (fuga en Si-beria)" ( sí, es el nombre completo)... justo después de que llega el último correo secreto.



... su divertidísimo baile en Lazy Dazy, acompañando su melodiosa voz...



... su gracioso papel en "Las Majas del Bergantín" ... (divertidísimo)




... el dilema del Rey Enamorado, pidiendo al juglar recitar con ritmo los versos improvisados a María ...



... pelearse por la silla en el cuarteto opus 44, mientras hace gala de diferentes intrumentos musicales ...



... La Serenata Tímida original, perdiendo pedazo a pedazo su smoking...



... la magnífica y ÚNICA interpretación de Don Rodrigo Díaz de Carreras... MARAVILLOSA...
(verlo aguantarse la risa tras los debrayes de Rabinovich no tiene precio .... y debo decir que el día de ayer mi familia y yo no dejábamos de cantar "... y la música es tan bonita, como mi negra...") ¡MI HONRA ESTÁ EN JUEGO Y DE AQUÍ NO ME MUEVO...!!!!"



... la voz y la cara tan tierna, lleno de curiosidad... latoso como él mismo, al interpretar al niño en La Gallina Dijo Eureka (video con el que conocí y me enamoré de Les Luthiers)



... El Trío Comentarista.... luchando contra su pierna ... jajajajajaja



... verlo volverse loco en la batería mientras cantan el teorema de Thales...



... probablemente nada memorable, pero amo una de las intepretaciones de "Les nuits de Paris", donde, después de intentar todos decir en francés "comenzar...", se rinde y dice cansado "Dale, gordito..." ...



... y ese dueto maravilloso con el Sr. Marcos Mundstock, donde "después de 20 años", Carlitos y Carlitos regresan al lugar que nunca debieron haber dejado. Esas notas de tango, está de más decir que me derriten (ustedes saben que soy una mexicana fanática del tango). Probablemente una de sus interpretaciones más divertidas!!! - ¿Qué significa 'innenarrable'? - Es algo difícil de describir con palabras - Pero, aunque sea, intentálo ...



Ah...



Repito, no es mi Luthier favorito... PORQUE NO TENGO UN FAVORITO. Todos son excepcionales en su única y maravillosa manera. Pero definitivamente "El Adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras" y "Lazy Dazy" no volverán a ser los mismos sin él.


... No me imagino los discos sin las maravillosas piezas:

Miss Lilly Higgins Sings Shimmy in Mississippi Spring (Shimmy)

Doctor Bob Gordon Shops for Hot Dogs from Boston (Foxtrot ... or not)

Papa Garland Had a Hat and a Jazz Band and a Mat and a Black Fat Cat (Rag)

Pepper Clemens Sent the Messenger: Nevertheless the Reverend Left the Herd (Ten-Step)

Truthful Lulu Pulls Thru Zulu (Blus)


(how cool is that???)



Cabe mencionar que su salida del grupo, abrió paso a piezas muy sencillas y populares, perdiendo ese toque que hacía verdaderamente único a Les Luthiers. Y no es que el material más nuevo no sea bueno, pero no se puede comparar con el estilo tan maravilloso que daba el Sr. Acher; ese toque intelectual que daba un tinte más refinado al humor luthier, es lo que me enamoró en principio y nadie puede negar que se perdió un poco con la salida de Don Ernesto.


Luego escuchar la maestría de su material posterior a Les Luthiers... simplemente magistral!!! De haber sabido que estuvo hace unos pocos años en la ciudad de México, hubiera ido sin dudarlo.


Sólo dense una vuelta por youtube y busquen su material,




probablemente terminen igual que yo, enamorados de la magnífica carrera de éste hombre... así como fascinados por su sensibilidad musical, pudiendo saltarse las aburridas reglas y combinando fabulosamente lo clásico con lo popular.



Haber salido de Les Luthiers fue definitivamente un golpe fuerte para los fans (aunque yo aún no nacía), sin embargo era también una gran restricción creativa que nos habría privado de escuchar Arroz con leche mezclado con Beethoven.



Gracias, Sr. Acher, por compartir su música con el mundo... pero sin duda, todos esperamos un reencuentro.

9 de junio de 2011

[SENSELESS RANT]

El sistema nacional de empleos es una basura.

Vivo en un país donde se requieren mil estudios, conocimientos, dominio de idiomas y experiencia para aplicar a un puesto mediocre y mal pagado; pero se necesita sólo un par de compadres para tener un excelente sueldo.

Vivo en un país donde el ingeniero funge como mercadólogo, el mercadólogo como vendedor, el contador como ingeniero, el arquitecto como taxista, el biólogo como dependiente de tienda.

Vivo en un país donde los profesores no saben leer ni escribir correctamente, la ortografía es un sueño imposible, las tareas son bobas, los exámenes son una burla y las calificaciones no tienen un verdadero valor.

Vivo en un país donde hay 9 psicólogos por cada ingeniero y 6 antropólogos por cada médico.


Si yo fuera Emperatriz…


NO permitiría profesores que no estén preparados. Y no es que sea de las que primero ven el diploma y luego a la persona, pero sólo aquel que tiene preparación puede enseñar a los demás. Tampoco permitiría que fueran personas inhumanas o demasiado complacientes.

Para ser profesor, primeramente, hay que tener gusto por enseñar y comprender que en tus manos está el futuro de tus alumnos; que así como se tiene pasión al dar clase, se tiene que contagiar esa pasión para aprender.

No se trata de memorizar fórmulas o fechas, porque eso NO SIRVE DE NADA! Un futuro matemático no necesita aprenderse la fecha en que se firmó tal o cual documento. Si se fuera a especializar en ésa área, ya tendrá tiempo de sobra para memorizarlo.

Se necesita inculcar pasión por aprender y, sobretodo, aprender aquello que les será realmente útil. También, además del conocimiento, adquirir cultura de trabajo; trabajar en equipo, entregar tareas a tiempo… inculcar desde pequeños un modelo de responsabilidad, sin que sea una carga.


NO permitiría que cualquiera estudiara cualquier cosa. Estoy harta de escuchar a esas chavas que se metieron a Comunicación porque están guapas y quieren ser la Señorita del Clima, los que estudiaron Nutrción porque les gusta comer o siempre hacen dietas y los que buscaron Diseño Gráfico porque les salen muy chidos los Pokémon.

Desde niños se necesita ir ubicando las habilidades de cada quien y fomentarlo. Al que ves haciendo figuras de plastilina, buscarle actividades de arte y manualidades; al que ves siempre platicando, buscar fomentar sus habilidades comunicativas; al que siempre juega con los bloques de construcción, irlo metiendo poco a poco al área de arquitectura por medio de rompecabezas tridimensionales o programas de computadora.

No hay nada más triste que llegar a tu último semestre de preparatoria y no saber lo que quieres hacer; escoger la carrera que te latió en el momento (o la que se veía más sencilla) y salirte a mitad de carrera “porque no era lo tuyo”.

Luego resulta que una persona totalmente incompetente le roba el puesto a alguien bueno y preparado, sólo porque llegó primero. No, no y no.

Con el perdón de ustedes, cualquiera puede ser comunicólogo o psicólogo. La diferencia está en ser BUENO. El sistema mexicano hace que cualquier persona pueda obtener un título universitario, incluso cuando las posibilidades económicas son limitadas.

Lo sé porque soy comunicóloga (con acentuación en mercadotecnia) y he visto que cualquier imbécil obtiene el título. No importa cuantas materias hayas reprobado, siempre y cuando hayas pagado todas las oportunidades y terminado la carrera.

Pero me regreso al punto…. El título no siempre importa. Por eso debería haber más técnicos que universitarios.

Tenemos esa estúpida idea de que el técnico es el que no pudo pagar la universidad o no era lo suficientemente inteligente para cursarla; entonces todos quieren títulos universitarios. Entonces estamos en la ciudad industrial por excelencia de México, llena de universitarios y sin técnicos… donde los universitarios, por falta de experiencia y campo de trabajo, terminan de jala-cables; o al revés, terminan de jefes de los técnicos, aún cuando no tienen la menor idea de la “chamba”.


El universitario sale de la escuela con la idea de que, por tener su título, ya tiene las puertas abiertas. Pero no tiene la menor idea!

Y, con el perdón de ustedes otra vez, las prácticas profesionales son más bonitas en teoría que en aplicación. También el servicio social. ¿Y por qué? Porque la mayoría de las empresas ven éstos puestos como simples respuestas para su necesidad de cubrir puestos de “chalán” con sueldos ridículamente bajos. Entonces, después de los 3 a 6 meses de prácticas, en lugar de contratar a la persona que han estado “entrenando”, lo botan para no aumentarle el sueldo. Luego el pobre universitario tiene que seguir batallando, porque nadie te contrata con 3 a 6 meses de experiencia y, para ser practicante, NECESITAS ESTAR ESTUDIANDO.


¡QUÉ IRONÍAS DE LA VIDA!


Si yo fuera Emperatriz, buscaría tener mejor educación y garantizar el desarrollo humano, ubicando a las personas en sus áreas de interés y utilidad. También estar al tanto de la demanda del mercado laboral, de forma que egresen tantos universitarios y técnicos como sean necesitados según las áreas. Tener acuerdos con el extranjero para desarrollar talentos locales, de forma que, si México necesita sólo 20’000 nutriólogos éste año, pueda permitir que se gradúen 25’000 … y esos que no pude ubicar en un trabajo, buscarles oportunidad en otro país donde requieran a éstos profesionistas.

Así no sólo disminuiría el desempleo, sino que la calidad de vida y calidad empresarial aumentaría en una forma impresionante.

La democracia no sirve en México. No se le puede dar tanta libertad a un pueblo que no tiene la cultura para manejarla.

Maestros que dejan de trabajar para protestar porque no se les paga bien, a pesar de que son pésimos en su trabajo; ingenieros que actúan como si te hicieran un gran favor al arreglarte la computadora, cuando les has pagado por el servicio; vendedores que te tratan con la punta del pie, a pesar de que tú eres su razón de ser (el cliente).


México no tiene cultura y por ende no merece libertad; necesita educación y disciplina, mano dura y un par de latigazos, hasta que entienda que, mientras estemos llenos de Ni-Nis y YO-YOs, JAMÁS vamos a progresar.


Mi clase de mercadotecnia básica de la Universidad fue impartida por un Contador Privado; mi primer trabajo como asistente de mercadotecnia, fue para el Gerente de Mercadotecnia cuyo título es Ingeniero Administrador de Sistemas.


Un día de estos reventaré y me rebelaré contra el sistema de gobierno, les tumbaré todo y me convertiré en Emperatriz. Trabajaré por un México digno, pero para esto tendré que cortar algunas cabezas.


¿Quién me sigue?

19 de julio de 2009

[ La mujer y la cocina ]

Olvidando los dogmas sociales, la cocina es una de las labores que vienen en la naturaleza femenina. Qué curioso que los chefs sean en su mayoría hombres, así como los sacerdotes (cuando fueron las mujeres las mejores discípulas de Jesús)…. Pero en fin. Las tareas del hogar son realmente algo que traemos las mujeres, lo cual no significa que nos guste o que lo hagamos bien.


Mis papás, como ya lo había comentado antes, todavía tienen un poco de esa cultura machista de: “Una señorita debe hacer esto, esto y esto otro. El jovencito tiene más libertad”. Sin embargo, jamás se me obligó a tender una cama, barrer o lavar trastes. Se me motivó desde el principio con la idea de “Tu única obligación son tus estudios”. Tanto que ya terminé la universidad y estoy hasta cursando una maestría.


Mi mamá me enseñó un par de veces a tender mi cama, pero nunca lo hice hasta 6to de primaria… bueno, no en mi propia cama; cuando iba a quedarme en casas ajenas, ahí sí recogía todo. Igual nunca agarré una escoba, un trapeador, un trapo. Lavar trastes? ¡Ni se diga! Eso sí, siempre recogí mi plato de la mesa y procuraba no dejar cosas tiradas.

Tendré unos 6 o 7 años que empecé a ayudarle a mi mamá a limpiar la casa, y ahora lo hago muy seguido. Barro, sacudo, trapeo, acomodo, lavo trastes, le pongo aceite a los muebles… Pero es fecha que no sé usar la lavadora y hace un par de semanas aprendí por encima lo que es planchar.

No me gustan las tareas del hogar, no siento que me quede el papel de ama de casa… sin embargo me gusta una casa bien limpia, como mi madre me ha acostumbrado a tenerla.

La cocina es arroz de otro costal.


En ambos lados de mi familia, la cocina es algo muy simple (no sencillo: SIMPLE). Los sazonadores vienen en cubos y la especia más exótica que usan es el orégano.

Mi mamá nunca ha sido fanática de la cocina. Ella jura que es algo que “No se le da”, sin embargo a mi hermano, mi papá y a mí nos encanta.

¡Y luego que es bien quisquillosa! no tolera las cosas con grasa / mucho aceite (por lo cual no le gusta el pollo y la carne la desmenuza a conciencia), no come cebolla ni cosas condimentadas, el pescado no le llena, los mariscos le dan asco, la comida extranjera es una odisea imposible y … qué más podré decir? Bueno, cuando mi madre se casó con mi papá, ella no comía ni siquiera una hamburguesa. Ahora come hasta pizzas, pero una vez que prueba una… no la suelta hasta que se atreve a probar algo diferente.


En cambio mi papá, mi hermano y yo somos todo lo opuesto. Nos encanta la comida condimentada, las cosas exóticas, lo nuevo, lo diferente, las cosas con sabor fuerte (claro que soy la única en la casa que no tolero el picante) y no le hacemos tanto al feo a la grasa (a menos que ya sea mucha). En especial mi papá y mi hermano… ellos son mucho más abiertos a la comida que yo.


· Puedo decir que mi madre jamás me enseñó a “freír un huevo”. Pero, a los 7 años, una amiga queridísima de la familia (Miss Repostería 2009 en Detroit), me enseñó a hacer mi primer “platillo”: el clásico pie de limón (hecho de galletas marías, leche lechera y jugo de limón, básicamente). Y en los próximos 3 años no aprendí otra cosa más que hacer sándwiches o tostar mi propio pan.

· A los 12 años me atreví por fin a usar la estufa. Quería un huevo revuelto y no había nadie en casa. Lo hice y me salió perfecto! Así que ahora quería más…. Empecé a hacer sándwiches a la plancha y quesadillas. También a esa edad hice mi primera gelatina (porque ya podía calentar el agua jajaja).

· A los 14 empecé con mis problemas de insomnio, por lo cual tenía toda la noche libre… y un libro de recetas viejísimo de La Lechera me abrió los ojos al mundo de los postres. Empecé a modificar las recetas, a inventar unas nuevas.

De ahí surgieron mis gelatinas modelo: de bombón, de coca-cola con nuez y de papa con zanahoria (sí, papa con zanahoria).

· A los 16 hice mi mayor descubrimiento: en búsqueda de un pie estilo alemán, terminé haciendo unos pastelillos tipo “brownies” que, hasta la fecha, siguen siendo la sensación. Así me quedé con los postres.

Siendo tan fanática de la comida Europea, a los 18 años me aventuré a preparar pastas y embutidos muy al estilo mediterráneo…. ¿Cómo? Como siempre: sin receta jajaja. Iba a los restaurantes, probaba los platillos y pensaba: “humm, sabe a esto y tiene un poco de albahaca y …”. Así descifraba las recetas que luego intentaba en la casa.

De ahí salieron mis deliciosas salchichas polacas, mis papas con crema, mi salmón estilo cajún y otros tantos.


Amo la comida de mi mamá, aunque sea a veces un tanto desabrida. Pero cuando puedo, me doy mi gusto y cocino algo diferente… algo de lo que mi madre no prepara. Cosas en las que predominan el ajo, la cebolla, la pimienta, la páprika, el orégano, el laurel, salsa inglesa y hasta un toque de vino. Cada vez que cocino algo, huele hasta la entrada del fraccionamiento y mis vecinas van a preguntarme qué estoy haciendo.


No me considero una buena cocinera y no tengo un repertorio tan grande, pero creo que de mis experimentos a veces salen cosas muy interesantes…. Tomando en cuenta que jamás sigo las recetas y suelo trabajar con lo que tengo a la mano: “A ver que sale”.


Esto y muchas cosas más, es lo que me ha hecho comprender que realmente la naturaleza femenina tiene algo de cocinera.

Y, aunque para ser bueno requieres mucha creatividad o mucha paciencia, a veces una lata de atún con media cucharada de mayonesa, una pizca de pimienta y un poco de cebollita picada…. Puede hacer que complazcas a tu familia.


A menos claro que no les guste la cebolla, como a mi mamá.